Tendré que esconderme todas las noches
para que no me siga siguilosa la soledad
que el cuerpo me cruje y doblega
que se anuncia para que me atrape
y definitivamente llorar
Hoy he perdido como el gemido de un pájaro
como la risa del mar tan extensa y azul
en el cielo, un cielo cónico y celeste de sombrero
se abre y me descubre la cabeza y los ojos
para definitivamente llorar
Amo a una mujer
la amo como en atardeceres imposibles
creo en su renuncia, en la aurora, en su lejania
creo en su cuerpo tanto como en su ausencia
llorando y lavando piedras, la tierra florecia
Críe un llanto
me sentaba en estambres de flores voladoras
tenia un ejercito de gorriones
tenia un secreto, una infancia
llorando y lavando piedras, deshechos amores
Amo a una mujer
la amo con juicios de pesadas esferas
con caballos imantados y sepenteantes
alargando sombras y desapareciendo
llorando y lavando piedras, lloran los amantes.
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